PMI – Project Management Institute

Nuestras obras más importantes tienen un enfoque orientado a Proyectos. Un departamento especializado y certificado en la metodología PMI distribuye, capacita, y realiza seguimiento y control de los proyectos. A cada proyecto se asigna un PM para que junto con su equipo planifiquen, ejecuten y supervisen la obra permitiendo así entregar a nuestros clientes una solución llave en mano adaptada a sus necesidades.

1.   Equilibrio en la gestión

El director de proyectos debe garantizar el equilibrio entre las distintas áreas de conocimiento del proyecto. Según PMI son la administración de la integración, del tiempo y del alcance de proyecto; gestión de costes y calidad; administración de los recursos humanos, del riesgo y de las comunicaciones y la gestión de aprovisionamiento.

2.   Iniciación

Proceso necesario para la autorización y puesta en marcha de un proyecto. Es clave que en el inicio se desarrolle el acta de constitución del proyecto y se identifique a los interesados. Es decir, aquellas personas cuyos intereses se pueden ver afectados por el proyecto y que pueden influir en su transcurso, como pueden ser accionistas, patrocinadores, clientes, etc.

De este modo, se fijan unos límites de inicio y final definidos, y se refleja que el planteamiento del proyecto es el adecuado.

3.   Planificar

Es clave para definir el alcance, las acciones y los objetivos que se pretenden lograr con el proyecto. En esta fase de la metodología se establecerá el plan de dirección del proyecto, el plan de gestión, cuáles serán los requisitos necesarios y la creación de la Estructura de Desglose del Trabajo (EDT), en la cual se identificarán las distintas etapas en las que se dividirá el proyecto, atendiendo especialmente las actividades y tareas.

También se definirá la duración de las actividades, el presupuesto, la gestión de los recursos humanos, de la calidad y de las comunicaciones, etc.

4.   Ejecutar

Es esencial ejecutar y llevar a cabo el contenido del Plan de Dirección del Proyecto, autorizado en la primera fase (inicio). Así, se trata de cumplir con los objetivos del Plan y coordinar a las personas y recursos materiales para conseguirlo.

Para ello es necesario una supervisión continua de las normas calidad que aportarán valor al proyecto. En este momento la metodología PMI contempla que la dirección del proyecto debe solventar los imprevistos y modificaciones que surjan durante la ejecución.

5.   Monitorizar y controlar

Es el momento de definir los indicadores clave de gestión para lograr unos resultados óptimos. En este sentido, se deberá identificar las áreas de mejora del Plan de Dirección del Proyecto para llevar a cabo las necesarias modificaciones. Observar y medir el rendimiento serán claves para el control de los cambios y anticiparse a los problemas que surjan durante el desarrollo del proyecto.

6.   Cierre

Durante el cierre se analizan la consecución de los objetivos planteados en el proyecto, pero también se debe tener en cuenta que cabe la posibilidad de que éstos no se hayan alcanzado.

Estas fases de la metodología PMI son claves para gestionar proyectos de forma exitosa, ya que se trata de una metodología que aporta reconocimiento, prestigio, posicionamiento y unas pautas de trabajo adecuadas.